Se abandonó en tres meses
Se contrató, se configuró, se formó al equipo y hoy la venta real se sigue llevando en el correo y en la cabeza de cada uno.
crm a medida
Un CRM a medida se construye sobre el embudo de ventas que tu equipo ya usa, no sobre el que propone un fabricante. Sin licencias por usuario, sin campos que nadie rellena e integrado con la contabilidad, el ERP y el correo que ya tenéis.
En corto
Un CRM a medida es un programa de gestión comercial construido con las fases de venta, los campos y los automatismos de tu empresa, en lugar de los de un producto estándar. Se elige cuando el CRM de catálogo se acaba abandonando porque pide trabajo y no devuelve nada, o cuando hacen falta integraciones que su catálogo no cubre. Se presupuesta con precio fijo y sin cuota por usuario, y los primeros resultados se ven en una semana.
Por qué fracasan los CRM
Casi todas las empresas que nos llaman ya han tenido un CRM antes. El problema rara vez es el software: es que pedía un trabajo que no devolvía nada al comercial que lo hacía.
Se contrató, se configuró, se formó al equipo y hoy la venta real se sigue llevando en el correo y en la cabeza de cada uno.
Las fases que trae el producto no coinciden con cómo vendes, así que nadie sabe qué significa cada estado ni cuándo mover una oportunidad.
Pantallas llenas de casillas obligatorias que no sirven para vender y que el comercial rellena de cualquier manera para poder pasar.
El presupuesto se hace fuera, la factura se hace en otro sitio y el dato del cliente acaba escrito tres veces en tres programas.
La diferencia
Un CRM a medida parte del revés que un CRM de catálogo. En lugar de traer un embudo estándar al que tu equipo debe adaptarse, se construye sobre el proceso comercial que ya usáis: vuestras fases reales, vuestros nombres, vuestros criterios para dar una oportunidad por ganada y vuestros tiempos.
Eso cambia la adopción por completo. Cuando el comercial abre el programa y ve exactamente las etapas por las que él sabe que pasa una venta, deja de percibir el CRM como una tarea administrativa impuesta y empieza a usarlo como su herramienta de trabajo. Un CRM que no se rellena no es un CRM barato: es dinero tirado y, además, decisiones tomadas a ciegas.
La segunda diferencia es lo que el sistema hace por ti. Un CRM personalizado no se limita a guardar fichas: mueve el presupuesto a venta cuando el cliente lo acepta, avisa de la oportunidad que lleva demasiados días parada, reparte los avisos entre el equipo, calcula los objetivos y las comisiones y deja el histórico ordenado para que nadie tenga que reconstruirlo a mano.
La tercera es la integración. Un CRM para empresas solo funciona si conversa con lo demás: la contabilidad, el ERP, el correo, el ecommerce, la web y WhatsApp. Cuando esas conexiones existen, el dato se escribe una vez y aparece donde tiene que aparecer, y desaparece la mitad del trabajo administrativo del equipo comercial.
Qué incluye
Estas son las piezas que montamos con más frecuencia en un desarrollo de CRM a medida. Ni sobran módulos ni faltan los que tu equipo necesita cada mañana.
Tablero de oportunidades que se arrastran por fases, con el estado real de cada venta.
Se generan desde la oportunidad y al aceptarse pasan solos a venta, sin volver a teclear.
El sistema avisa de lo que lleva parado demasiado tiempo y de la próxima acción de cada cliente.
Objetivo por comercial y comisión calculada sola, sin la hoja de cálculo de fin de mes.
Llamadas, correos y mensajes con el cliente en un único hilo que ve todo el equipo.
Previsión, tasa de cierre y motivos de pérdida en tiempo real, con tus métricas.
Conexión con contabilidad, ERP, ecommerce, correo y WhatsApp para escribir el dato una vez.
Renovaciones, avisos de recompra y seguimiento del cliente después de la primera venta.
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La comparación honesta
Un CRM de catálogo es la opción correcta en muchos casos, sobre todo si empiezas de cero. Esta tabla es para decidir con criterio cuándo deja de serlo.
Qué comparamos
CRM de catálogo
CRM a medida
Se adapta a tu embudo real
Disponible el primer día
Coste al crecer el equipo
Campos y pantallas a tu medida
Automatismos sobre tu proceso
Integración con tu ERP y contabilidad
Los datos de tus clientes son tuyos
Nueva función a petición
Cómo se ve
El CRM no llega como una caja cerrada: se ensambla módulo a módulo sobre tu forma de vender y se conecta con el resto del sistema de la empresa hasta que todo funciona como una sola herramienta.
Cómo trabajamos
El mismo proceso que seguimos en cualquier desarrollo de CRM a medida: alcance por escrito, precio fijo y avances visibles cada semana.
01
5-10 min · gratis
Nos cuentas cómo vendéis hoy, qué herramienta usáis y por qué no os está sirviendo. Si no podemos ayudarte, te lo decimos ahí.
02
30-45 min · videollamada
Dibujamos tus fases reales de venta, los perfiles que entran en el sistema y las integraciones necesarias. De ahí sale la propuesta cerrada.
03
Primeros resultados en 1 semana
Construimos el embudo, los presupuestos y los avisos, migramos tus contactos y oportunidades y lo probamos con tu equipo.
04
Entrega y después
Formamos al equipo comercial, lo ponemos en producción y seguimos ajustando lo que el uso diario revele.
Sigue por aquí
El CRM suele ser la primera pieza, pero rara vez la única. Estas son las demás partes del sistema que construimos y con las que se conecta.
Preguntas frecuentes
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Un CRM es el programa donde una empresa guarda y gestiona todo lo que ocurre con sus clientes y sus oportunidades de venta: contactos, conversaciones, presupuestos, seguimientos y cierres. Su función es que la información comercial deje de estar en la cabeza y en el correo de cada comercial y pase a estar en un sitio común, donde se puede consultar, medir y automatizar.
Los tres tipos son el CRM operativo, el analítico y el colaborativo. El operativo automatiza el día a día de ventas, marketing y posventa; el analítico explota los datos acumulados para entender qué funciona y predecir resultados; y el colaborativo comparte la información del cliente entre departamentos para que comercial, soporte y administración vean lo mismo. Un CRM a medida suele cubrir los tres a la vez, porque se construye con las piezas que la empresa necesita de cada uno.
El precio de un CRM a medida depende del alcance: número de fases del embudo, perfiles de usuario, automatismos, integraciones con los programas que ya usáis y volumen de datos a migrar. Trabajamos con propuesta cerrada, así que tras la sesión de análisis recibes las funcionalidades, los plazos y un precio fijo por escrito, sin cuotas por usuario que crezcan cada vez que entra alguien nuevo al equipo.
Salesforce y HubSpot son productos muy buenos si tu proceso comercial se parece al que ellos proponen y estás dispuesto a adaptarte a su forma de trabajar. Un CRM a medida tiene sentido cuando tu embudo es distinto, cuando pagas licencias por funciones que nadie usa, cuando necesitas integraciones que su catálogo no cubre o cuando el equipo ya ha abandonado una herramienta parecida porque le daba más trabajo del que le quitaba.
Los primeros resultados usables se ven en una semana, porque desarrollamos por fases y enseñamos avances semanales en lugar de entregar todo al final. El plazo completo depende del alcance acordado y queda fijado con fechas concretas en la propuesta, junto con la migración de tus contactos y oportunidades actuales.
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